sábado, 16 de julio de 2016

Nadar con conciencia*

Celso Medina



Quisiera comenzar mi intervención, leyéndoles este cuento del escritor norteamericano, muerto prematuramente, en el 2008, David Foster Wallace:
Había una vez dos peces jóvenes que iban nadando y se encontraron por casualidad con un pez más viejo que nadaba en dirección contraria; el pez más viejo los saludó con la cabeza y les dijo: «Buenos días, chicos. ¿Cómo está el agua?». Los dos peces jóvenes siguieron nadando un trecho; por fin uno de ellos miró al otro y le dijo: «¿Qué coño es el agua?

Este cuento lo extraigo del libro del filósofo italiano Nuccio Ordine, titulado La utilidad de lo inútil, publicado en el 2013, en el que dicho autor defiende a las humanidades de las andanadas de improperios que estas reciben por los pedagogos de las competencias y de los practicismos.
Melancolía

Émile Cioran
Ilusstsración: Celso Medina


Todo estado del alma tiende a adaptarse a una exterioridad correspondiente a su género, o bien a transformarlo en función de su propia naturaleza.  Todo estado esencial y profundo desarrolla en efecto una correspondencia íntima entre los planes subjetivos y objetivos. Sería absurdo concebir un entusiasmo imbricado en un medio chato y cerrado;  en el caso en que eso se produzca, a pesar de todo, sería debido a una plenitud excesiva, tendiente a subjetivar el medio entero.  Los ojos del hombre ven en el exterior lo que es, de hecho, una tortura interior. Ello resulta de una proyección subjetiva, sin la cual los estados del alma y las experiencias intensas no pueden conseguir su acompañamiento.  El éxtasis nunca es un fenómeno puramente interno- él transporta al exterior la ebriedad luminosa del adentro. Es suficiente mirar el rostro de un místico para comprender toda su tensión espiritual.

Horizonte quimérico


Jean de La Ville de Mirmont

Ilusstración: Celso Medina

I
Nací en un puerto y desde niño
He visto pasar por aquí países diversos.
Atento a la brisa y siempre presto a partir,
Mi corazón jamás tomó el camino de la mar.

sábado, 9 de julio de 2016

Los  narcisos


William Wordsworth


Ilustración: Celso Medina


Vagaba solitario, como una nube
que flota en lo alto, sobre valles y montañas,
cuando de repente, vi una multitud,
 un enjambre de dorados narcisos;
 junto al lago, bajo los árboles,
 moviendo como alas sus pétalos y danzando en la brisa.

sábado, 2 de julio de 2016




Naturaleza y muerte en Julián Padrón
(A propósito de Candelas de Verano)


Celso Medina



La  historiografía literaria venezolana tiene aún pendiente la tarea de fijar los hitos que delimiten las fronteras entre el costumbrismo y el cuento contemporáneo venezolano. ¿Cuándo nuestra cuentística dejó de ser “Cuadro de costumbre”, “Estampa criolla”, “Relato de tradición”, etc. para adquirir estatura estética autónoma?  Luis Barrera Linares sostiene que en esa frontera habría que situar al Criollismo como movimiento en que se acunó la génesis de nuestra cuentística definitiva.

Franskestein: Un individuo


Robert De Niro, en Frankenstein, película de Kenneth Branagh

Miguel Benasag

Traducción del francés: Celso Medina


El cuerpo como enemigo

Paradigma del sujeto autónomo, en lucha por dominar el mundo, la figura del individuo moderno no puede ser separada del sueño, del proyecto central de la modernidad, que tiene como eje principal el cientificismo y el racionalismo.  Según este ideal, la conciencia, como forma del sujeto de la racionalidad, se opone a su enemigo más inmediato y más cotidiano: el cuerpo, el propio   cuerpo de cada uno de nosotros. En esta óptica, cada quien, en la misma medida en que participa de la “iluminación”, por mediación de la conciencia, se coloca no obstante en esta misma “condena”,  desafío éste que se   genera por el hecho de poseer un cuerpo.


Poemas en prosa de Alosyus Bertrand


Ilustración: Celso Medina

 

Harlem


Cuando en Amsterdan el gallo cante
la gallina de oro de Harlem pondrá

 Las Centurias de Nostradamus


Harlem, esta admirable comedia qui resume la escuela flamenca, Harlem pintada por Jean Breughel, Peeter-Neef, David Téniers y Paul Rembrandt ;