lunes, 1 de octubre de 2018


Poemas de Mahmud Darwish
Traducción del francés: Celso Medina


Mahmud Darwish no sólo es uno de los más grandes poetas árabes contemporáneos sino también una leyenda viva: sus libros circulan a millares por todos los países árabes y los estadios se llenan para escuchar sus recitales poéticos, acontecimientos irrepetibles que nadie quiere perderse. Hombre laico y moderno, refinado y elegante, Darwish es un palestino de diálogo, aunque su voluntad no se doblegue fácilmente ni esté dispuesto a hacer concesiones humillantes. Una de sus mayores esperanzas es revitalizar la literatura palestina, procurar a toda costa que los problemas políticos no la paralicen. Y para los palestinos, la proximidad física de su poeta es como una fiesta continua, un símbolo de la cultura palestina. No obstante, a pesar de haber alcanzado con creces las metas soñadas, el poeta, desde su actual residencia entre Jordania y Cisjordania, aspira a poder regresar algún día a su tierra natal, Galilea, donde nació el 13 de marzo de 1942. María Luisa Prieto


A mi madre

Añoro el pan de mi madre,
El café de mi madre.
Las caricias de mi madre…
Y la infancia crece en mí, día tras día,
Y aprecio mi vida, pero
si muriera,
¡tendría vergüenza de las lágrimas de mi madre!

Si volvieras algún día, haz de mí
Un paraguas para tus párpados.
Cubre mis huesos de esta hierba
bautizada bajo tus talones inocentes.
Átame
con una mecha de tus cabellos,
o con un hilo que penda de un pliegue de tu vestido…
Y sería, quizás, un dios,
quizás un dios,
¡si tocase tu corazón!

Si regreso, ¡arrúllame!
Caliéntame en tu fogón
Y cuélgame
del tendedero de tu casa.
No logro despertarme
sin tu rezo cotidiano.
He envejecido. Devuélveme las estrellas de la infancia
y compartiré con los pajarillos,
el camino de retorno
en el nido de tu espera!

Fuente : Del poemario: Enamorado de Palestina (1966)
20 mars 2009 – Palestine Think Tank


Carta de identidad


Inscrito
Soy árabe
El número de mi carnet es cincuenta mil
Tengo ocho niños
y vendrá el noveno… después del verano
¿Te molesta esto?

Inscrito
Soy árabe
Trabajo con mis camaradas de pena
en una cantera
Tengo ocho niños
Para ellos arranco las piedras
La barra de pan
La ropa y los cuadernos
No vengo a mendigar a tu puerta
No me rebajo
frente a los adoquines de tu suelo
¿Te molesta esto?

Inscrito
Soy árabe
Mi nombre es común
Soy paciente en un país
que arde en cólera
Mis raíces…
se fijaron antes del nacimiento del tiempo
antes de la eclosión de los siglos
antes de los cipreses y de los olivares
antes del crecimiento de los vegetales
Mi padre…
Es de la familia de araire
y no de los señores de Noujoub
Mi abuelo, un campesino
sin árbol genealógico
me enseñó los movimientos del sol
antes de la leer
Mi casa
una cabaña de un guardián
hecha de juncos y ramas
¿Estás satisfecho de mi condición?
Mi nombre es común

Inscrito
Soy árabe
Cabellos… negros
Ojos… marrones
Signos distintivos
En la cabeza un keffiah sostenido por una cuerda
Mi palma, rugosa como la roca
Araña la mano que empuña
Mi dirección:
Soy de un pueblo perdido, sin defensa
Y todos sus hombres están en el campo o en la cantera…
¿Te molesta esto?

Inscrito
Soy árabe
Has expoliado los vinos de mis ancestros
y la tierra que cultivaba
con todos mis niños
Y no nos dejado
como a nuestra descendencia
sino estos guijarros
¿Vuestro gobierno los tomará también
como se nos ha dicho?

Entonces
Inscrito
Encabezando la primera página
No odio a mis semejantes
Tampoco lastimo a nadie
Pero…  alguna vez enfermamos
y comemos la carne de mi espoliador
Me refugio… me refugio
en mi hambre
y en mi cólera!
Fuente : La poésie palestinienne contemporaine. Abdellatif Laâbi. Le Temps des Cerisiers. 2002.
:

Y nosotros, nosotros amamos la vida

Y nosotros, nosotros amamos la vida tanto como sea posible
Bailamos entre dos mártires. Entre ellos, erigimos en las violetas un minarete o palmas

Y nosotros, nosotros amamos la vida tanto como sea posible
Robamos un hilo de seda para tejer nuestro cielo y cerramos este éxodo
Abrimos la puerta del jardín donde el jazmín inunda las rutas como un bello día

Y nosotros, nosotros amamos la vida tanto como sea posible

Allí donde vivimos, sembramos plantas exuberantes y cosechamos muertos
Insuflamos en la flauta el color de la lejanía, y dibujamos un relincho sobre el polvo del paisaje
Escribimos nuestros nombres piedra por piedra. Oh, rayo, ilumínanos la noche, aclara un poco
Nosotros amamos la vida tanto como sea posible.

Fuente : La poésie palestinienne contemporaine. Abdellatif Laâbi. Le Temps des Cerises. 2002.



martes, 25 de septiembre de 2018

Díógenes entre nosotros
A propósito de El rey de los pobres, de Wiflredo Machado
Celso Medina




La pobreza, la indigencia, la miseria en fin, como la duda, progresivamente, lo elimina todo. ¿Qué queda cuando se ha perdido todo? Este hábitat minúsculo. La propiedad ineliminable del Cínico es la caseta de su perro, su hábitat, su haber y su nombre… Bóveda de tonel que lo protege con su pliegue.

Michel Serres





El rey de los pobres es un libro que no nos sorprende en la obra literaria de Wilfredo Machado. Es coherente tanto en los temas que suele desarrollar como en sus juegos de retórica literaria. El humor negro y la palabra descarnada, sin mucho retorcimiento; los correlatos de mitos, sobre todo bíblicos, y la parodia a la tradición literaria están presentes en sus libros anteriores, facturados bajo el formato de la narrativa.  Por ejemplo, el cuento “Contracuerpo”, con el que gano el Premio de El Nacional, en 1986, tiene como referente los cuentos “La mano junto al muro” y “Arco Secreto”, pero ese ejercicio de intertextualidad no impide que los lectores veamos crecer frente a nosotros un clima donde la poesía circula en medio de un espacio sórdido, que da cuenta de una sociedad donde el asunto de las desigualdades sociales se explaya sin rubor alguno.

Cheikh Hamidou Kane :

 «África no existe, fue despojada 

de su espacio»




Coumba Kane



Es una paradoja de Cheikh Hamidou Kane. En cincuenta y siete años de carrera, el escritor senegalés no ha publicado sino dos novelas- La aventura ambigua, en 1961, y Los guardianes del templo en 1995- , devenidas clásicos, traducidas en una decena de idiomas e inscritas en el programa de numerosas escuelas y universidades. Ellas relatan el mal de las élites africanas desorientadas por la colonización francesa. Nacido en 1928 en Matan, en los bordes del río Senegal, Cheikh Hamidou Kane ha atravesado la historia contemporánea del continente, marcada por los cuestionamientos y sus tormentos identitarios.


Granadas

Paul Valéry


Traducción: Celso Medina






Duras granadas entreabiertas
cediendo al exceso de tus granos,
Creo ver las frentes soberanas
relumbrar sus descubrimientos.

Si los soles que por ti han sufrido
oh granadas entreabiertas
has hecho del orgullo trabajado
romper la eclosión de rubíes.

Y el oro seco de la corteza
en demanda de una fuerza
estalla en gemas rojas jugosas

Esta luminosas ruptura
despierta un alma que tengo
de secreta arquitectura.

miércoles, 12 de septiembre de 2018




La idea de España en una novela 
de Francisco Franco
Celso Medina



La novela Raza, firmada con el seudónimo de  Jaime Andrade, cuya autoría real corresponde a Francisco Franco, escrita en 1942 y publicada en 1981 por la Fundación “Francisco Franco”, es un trasunto evidente del ideal de nacionalidad española puesto en práctica por quien durante 40 años gobernó a España. La familia Churruca Andrade, que protagoniza esta obra, encarna en buena medida el sentimiento de nacionalidad hispánica que sirvió de envoltura ideológica al régimen franquista.
Tres elementos fundamentan el nacionalismo que Francisco Franco utiliza para urdir la ideología de la referida novela: 1) el catolicismo, 2) la familia y 3) el pasado heroico (milicial) , cuyo liderazgo heredan supuestamente los militares.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Prólogo a un libro por venir

Luis Peñalver Bermúdez




  • El año 2012 entregamos a una editorial nuestro libro Historia y literatura; una enemistad fraterna. El país se enredó, las editoriales entraron en crisis. Y el libro no salió. El amigo Luis Peñalver generosamente escribió el prólogo. Por sugerencia de él, lo insertamos aquí. Tenemos proyectado una publicación en una Editorial Digital en los próximos días. Ya daremos más información al respecto. Reitero al amigo Luis mi agradecimiento por sus afectos y generosidad. 




El 14 de noviembre de 2003, por invitación de Celso Medina, leímos y comentamos una conferencia titulada: Otras formas del discurso histórico. Esto sucedió en el seminario La historia y sus discursos, ofrecido por la Maestría en Educación, mención Enseñanza de la Geohistoria, de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador – Instituto Pedagógico de Maturín. Y ya eso era extraño: un profesional de la literatura, como Celso, con responsabilidades académicas en un postgrado de enseñanza de la geohistoria, ciencia nueva concebida desde la integración de la geografía y la historia. La geohistoria en Venezuela se ha venido constituyendo  desde los arrebatos disciplinares desde la historia, la geografía y la geografía histórica. Diferencias aparte, especialistas en el área como Beatriz Ceballos[1], Ramón Santaella[2] y Tomás Straka[3], entre otros, desde distintas vertientes, han dado cuenta de del recorrido de la geohistoria nacional.

viernes, 7 de septiembre de 2018


Teoremas poéticos*

Basarab Nicolescu




La idea de “teoremas poéticos” se me apareció repentinamente luego de un encuentro-choque, el 9 de febrero de 1991, con Michel Camus y Roberto Juarroz, en presencia de muchas personas que nos eran próximas. Asistía con sorpresa, en el fuego de las discusión, al nacimiento de ideas que no pertenecían a ninguno de nosotros- eran engendradas simplemente por nuestra interacción.
Daré un solo ejemplo. Había hablado ampliamente de la lógica del tercero incluido y de su relación probable con el imaginario poético. Pero fue Michel Camus quien inventó la expresión del “tercero secretamente incluido”, expresando así, en tres palabras, la esencia de todas mis palabras y además de muchos de mis escritos. Fue esta maravillosa expresión la que desencadenó en mí la necesidad imperiosa de formular los “teoremas poéticos”, escondidos en mis libros y en mi pensamiento.